Certidumbre En Tiempos De Incertidumbre:

¿Compartes tus emociones en el trabajo?

Elsa tenía 25 años, y estaba a dos días de comenzar el primer día de su nuevo trabajo. Estaba emocionada y radiante el día que paso la entrevista de trabajo recordando que orgullosamente ese día lucía un enorme anillo de compromiso.
Nunca se imagino que unas semanas después tendría que estrenar puesto ausente de la brillante piedra que había tenido que devolver a su ex novio porque le revelo que no podía seguir con ella pretendiendo la relación perfecta porque era gay y estaba enamorado de su mejor amigo de la prepa.
Había pasado una noche fatal, ni modo que llamara enferma a su primer día de nuevo trabajo. Ni modo, con los ojos hinchados y casi sin dormir llego a su nueva oficina.
¿Cómo se supone que debes de actuar? ¿Qué piensas que podrías hacer en una situación similar como la de la pobre Elsa que estaba luchando por mantener la cordura y el profesionalismo?
Sin duda la respuesta que Elsa encontró fue la de pretender ser la mejor actriz del mundo del mundo. Fue peor cuando a la hora de la comida un par de nuevos colegas se le acercaron a decirle "oh, hemos oído que te vas a casar!" Sonriendo y con una sonrisa de complicidad, ella respondió. "Ah, sí, bueno, estoy muy feliz ya pronto, ya pronto…(trágame tierra) ¿verdad?" Con una enorme sonrisa. Elsa estaba debatiendo entre el orgullo y el pánico. No consideró que era el momento ya que no quería perder su trabajo o empezar con una nota de tragedia su primer día y opto por mantener una fachada de falsa alegría. “Estoy súper contenta, me siento muy feliz y realizada, pronto me voy a casar”.

Lo que inició ese día, sólo fue el inicio de un enfermizo juego ya que las emociones y nivel de estrés que Elsa pretendió esconder provoco que por vergüenza se escondiera de sus compañero que la notaban cada vez mas evasiva y poco honesta. La sensación de que no era una persona de confiar, poco a poco comenzó a filtrarse en formas que Elsa no esperaba. Al controlar esas emociones, sin querer también provocó que intentara controlar a sus compañeros de trabajo. Perdía la paciencia con los demás, porque no tenía la paciencia para aceptar su propio fracaso, y no tenía la capacidad para atender a las necesidades de los demás cuando ella misma tenía a su vez tanta necesidad. A unos pocos meses de haber iniciado con su nuevo trabajo, quemo la relación con sus compañeros de trabajo y supervisores al punto que tuvo que renunciar de su “adorado nuevo empleo”.

Cuando experimentas una crisis personal, bien sea un divorcio o una separación, la muerte de alguien querido muerte, una enfermedad, un importante revés financiero, u algún otra crisis o problema que puede llegar a impactar tu nivel de atención laboral, necesitas darte cuenta de los siguientes consejos:

No evadirlo:

Esto no es tan sencillo como enfocarte en tu peinado, enderezar tu corbata o simplemente salpicarte un poco de agua en la cara y pretender que todo va a continuar como si nada hubiese pasado. Esa no deja de ser una opción, pero no es una opción que te recomiendo tomar. Las emociones son como el champú en la maleta. Se pone un poco de presión sobre ellos y se saldrán del envase, no importa lo fuerte que crees que cerraste la tapa del encase. Ellos se derraman por todo el contenido de la maleta y tu potencialmente te convertirás en un champú que embarro todo: relaciones, salud, amistades, trabajo, etc. Si algo malo te pasó o te está pasando, es mejor prepararte y enfrentarlo.

Demasiado diplomático, demasiado tacto:

El mejor consejo no es de pretender que no pasa nada en tu vida, eso no quiere decir que no tienes que divulgar todos los detalles de tu evento, pero al menos, compartir el hecho de que hay algo que no es normal para ti. Puedes compartir cosas como: "Tengo malas noticias esta semana, lo siento mucho que no en mi mejor momento", o "Estoy experimentando un gran cambio en casa, y tiendo a ser un poco menos paciente en este momento de lo normalmente suelo ser, espero que me disculpes y entiendas”. Si te ocupas de que tus compañeros de trabajo sepan tu situación, por lo menos saben que no estás al 100 y serán más pacientes contigo. Eso generara un ambiente de agradecimiento de tu parte hacia ellos y de simpatía de ellos hacia ti. Se abrirán muchas puertas y la comunicación será mas cordial. Es importante recordar que todos somos seres humanos y tenemos alti-bajos en nuestras vidas.

Permítete ser humano:

La razón por la que no nos confiamos en abrirnos y compartir cosas muchas veces es por el temor a ser vulnerables en el trabajo, especialmente si estas en una posición en la que estas tratando de hacer dar una primera buena impresión, o competir por un ascenso o algo por el estilo. Entiendo que es difícil pero admite que no estás en tu mejor momento, y que ello te está afectado. Permítete sentir todas tus emociones aunque sean de dolor, miedo o tristeza.

Establece una conexión real:

En su segundo trabajo, Elsa aprendió la lección y se permitió ser humana y reconocer su realidad y experimentar sus emociones. Ella compartió y cuando más tarde le dijo a sus colegas sobre el final de mi relación, y lo que había pasado, le permitió construir amistades increíbles con personas que también se abrieron y compartieron sus propias experiencias buenas y no tan buenas. La apertura de la vulnerabilidad humana real, cuando se hace de manera adecuada y en el contexto adecuado, puede aumentar su conexión con los compañeros de trabajo y mejorar las relaciones de trabajo.

Cuídate y actúa:

Asegúrese de que la crisis es un revés temporal y no una espiral que te costará tu puesto de trabajo. Actúa y busca la ayuda y el apoyo que necesitas fuera del trabajo para superar tu situación personal. Ya sea que a través de un asesoramiento, la asistencia médica, el apoyo familiar. Recuerda que se vale ser humano.

Amigo lector, mi intención es de utilizar esta plataforma para compartir con todos ustedes, mi experiencia de consultor y experto en lo que se conoce como la Ciencia Aplicada del Bienestar Integral (CABI) respondiendo a tus dudas y preguntas. En el tema laboral, lo que CABI promueve, es un cambio en la cultura organizacional de la empresa que inicia desde la cabeza y permea a las diferentes divisiones de la empresa, hasta llegar a convertirse en la norma conductiva de la misma.

Tenemos la fortuna de vivir en tiempos de extremos niveles de estrés, depresión, angustia, obesidad, etc. Y uso la palabra “fortuna”, porque estos extremos están obligándonos a reaccionar, a considerar dejar de lado la otrora extraña idea de que simplemente las cosas ocurran, en lugar de provocarlas nosotros mismos. Porque pasamos casi 1/3 de nuestras vidas trabajando, e decidido que uno de mis propósitos personales, sea el de usar esta plataforma para proporcionarte herramientas que te ayuden a encontrar soluciones o ideas para alcanzar un mayor bienestar integral en tu vida. Soy Eduardo Massé, tu amigo y consejero, y te invito a seguir mi blog y a compartir conmigo este espacio de transformación.

Recuerda que solo se muere una vez, pero se vive todos los días.

 

Share this article

Comments are closed.