Consigue Y Valora

“¿Por qué escalar montañas? Porque están ahí”. Lionel Terray, alpinista.

Imagínate que tuvieras un talonario cerca de ti. Este sería un talonario un tanto especial, ya que en cada uno de sus cheques no habría dinero si no logros. Junta las manos una encima de la otra, en el aire e imagina que se van arrancando talones y depositándose uno a uno dentro de tu mano. Siente como a medida que tus manos se van llenando de logros, van pesando más, lo mismo hace tu autoestima, logro tras logro… llenándose con su peso.

El conseguir cosas es parte intrínseca del ser humano. Recuerdo hace tiempo en un documental donde se explicaba que el homo sapiens, excepto de una vista mediana – buena, no tiene ningún atributo especialmente notable para la supervivencia: ni una armadura externa, ni un olfato híper desarrollado, ni una cola útil…

Pero tiene sólo una que resulta la mejor de todas, la inteligencia.

Su desarrollo nos ha ido permitiendo sobrevivir, llevamos muy arraigado este hecho de lograr, tanto si son grandes cosas como pequeñas. 

Desde la teoría donde se argumenta que este factor que contribuye a nuestro bienestar, como el resto, es independiente de los demás. Por ejemplo, no siempre tendemos al logro para sentirnos estrictamente bien, es decir, estimular nuestras emociones positivas.

El conseguir lo que queremos eso sí puede motivarnos a sentirnos bien, realizados, relajados, completos y muchas cosas más. Es decir el conseguir cosas viene muy arraigado a nuestra condición humana, nos gusta lograr y como decíamos esto puede tener un origen puramente evolutivo.

 

Este hecho de conseguir es siempre conveniente reforzarlo, si bien algunas personas lo hacen siempre, la mayoría tiende a dar por hecho que conseguir algo es lo normal, es nuestra obligación en la escuela, el trabajo etc. ¡No dejemos de premiarnos, de auto reforzarnos por cada pequeño o gran éxito! Iremos auto condicionándonos a conseguir y premiarnos, estableciendo una dinámica positiva.

Para este propósito la psicología dispone de diferentes herramientas. Igualmente podemos utilizar las de disciplinas afines como el coaching. No entraré aquí en la polémica psicología y coaching, ya que ambas disciplinas tienen cada cual sus puntos fuertes. Aunque yo me quedo con la psicología.

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