Los Hábitos De La Felicidad Son Especiales

Los hábitos de la felicidad tienen el objetivo de que logres salir de esa repetitiva rutina y mejores tu percepción de la vida.

"Los hábitos garantizan que seas feliz de forma continua ..."

Ser feliz no solo en momentos esporádicos sino de forma continua tiene muchos beneficios. La felicidad hace a las personas más altruistas, aumenta el autoestima y relaciones personales, mejora las resolución de problemas e incluso fortalece el sistema inmune previniendo enfermedades.

Viendo todas estas ventajas, es obvio que todas quieran una rebanada del pastel de la felicidad. Es una de las grandes paradojas de la vida: todas quieren ser felices pero es difícil  saber exactamente como crear esta felicidad en su interior.

Lo que se convierte en un problema a resolver.

Gran parte del problema, es porque no tienes control en la mitad de tus niveles de felicidad.

Para visualizarlo mejor, hay que dividir el pastel de la felicidad por partes. Cada parte tiene una influencia proporcional en los niveles de felicidad que sientes: 

  • En la mitad del pastel (50%) influye tu genética. En esta mitad del pastel no tienes control alguno.
  • De la otra mitad restante, un 10% se le atribuye a las circunstancias. Por ejemplo: educación, estatus amoroso, edad, ingresos económicos. Se pensaría que esta parte es la más influye en tu estado de ánimo, pero en realidad no es así (más adelante descubrirás por qué)
  • El 40% restante se le atribuye a los hábitos que tengas. Y esta parte si puedes cambiarla a tu favor con acciones para ser más feliz. Puedes intervenir en tu felicidad en un 40%.  Esto quiere decir que, ser feliz todos los días es posible si adoptas mejores hábitos.

El objetivo de los hábitos de la felicidad, es hacerte más consciente de lo que te rodea y cambiar la perspectiva.

Seguramente te estas preguntando:  si los hábitos de la felicidad tienen tanta influencia en nuestra vida ¿por qué dejan de tener efecto? 

Eso fue precisamente lo que pensé.

¿Por qué los hábitos de la felicidad dejan de tener efecto?

Está un hábito para ser feliz: el hábito de agradecimiento. De llevarlo a cabo todos los días, puede llegar algún punto en que se vacíe de emoción y ya no se sienta tan bien como antes.

La repetición constante, hace de este hábito una especie de rezo memorizado en el que la fe se había evaporado y ya no hay ningún efecto. Su hábito de la felicidad deja de tener efecto.

Los hábitos de la felicidad dejan de tener efecto en cierto punto porque se vuelven inconscientes.

De hecho, los hábitos en general tienen estas 2 características principales:

  1. Son automáticos (decisiones inconscientes)
  2. No provocan una respuesta emocional mientras los hacemos

Esto representa una enorme ventaja, para ahorrar energía mental. Por ejemplo: Mientras conduces, lo haces de forma tan automática que tu cerebro puede pensar en otra cosa, como en la próxima visita a una amistad o en la próxima junta de trabajo.

Al no provocar una respuesta emocional por sí mismos, tú tienes espacio para sentir otras emociones al mismo tiempo. Por ejemplo: puedes conducir y escuchar tu canción favorita (esa que te pone de buenas).

Los hábitos de la felicidad son especiales 

El problema aparece cuando nos acostumbramos a los hábitos de la felicidad.

El objetivo de tener hábitos que nos hagan feliz, es darnos cuenta de lo felices que nos sentimos. Cuando te adaptas a esta acción el efecto disminuye, porque la acción se empieza a volver automática.

Las acciones repetidas se vuelven con el tiempo decisiones inconscientes. Lo que es una gran ventaja para hábitos que nos cuestan decidir como: hacer ejercicio, levantarnos temprano o elegir mejores alimentos.

Sin embargo, cuando se trata de la felicidad, el objetivo es estar consciente para que tenga efecto. Para que esa acción como “estar agradecida” provoque una emoción positiva por sí misma.

El efecto positivo de los hábitos de la felicidad proviene de ser consciente mientras hacemos esa actividad.

Cuando se convierte en un hábito, se vuelve inconsciente y deja de generar la emoción que buscamos. Convirtiendo el hábito de felicidad en una especie de rezo memorizado sin efecto.

¿Por qué nos acostumbramos a los hábitos de la felicidad (si nos hacen felices)?

Precisamente la pregunta es la razón.

Tenemos la gran capacidad de adaptarnos más rápido a las circunstancias positivas que a las negativas

En un estudio se comparó a las personas que ganaron la lotería con sus vecinos menos afortunados. Seis meses después de haber ganado la lotería, sus niveles de felicidad regresaron al mismo nivel que antes de ganar. 

A pesar de tener más ventajas económicas, sus niveles de felicidad regresaron a la normalidad. La explicación: ellos se habían acostumbrado a las circunstancias.

Comprar un par de zapatos nuevos, un coche lujoso o tener una casa más grande, provee una sensación de felicidad espontánea y pasajera (como cuando recuerdas un momento feliz).

Al poco tiempo nos acostumbramos a este nuevo bienestar y deja de tener efecto en nuestra satisfacción con la vida.

Y hablando sobre dinero; estudios que relacionan el ingreso económico con la percepción de felicidad, han demostrado que un salario elevado no necesariamente aumenta la felicidad. De hecho, se ha visto que dentro de un salario promedio, la sensación de felicidad aumenta más de lo esperado. 

Esta claro que, los hábitos se vuelven la base del cambio. Y es el único camino para trabajar en nuestra propia felicidad.

Lo único que tienes que hacer es lograr que tus hábitos de la felicidad tengan efecto a largo plazo. Este consejo para ser feliz te dice como.

¿Qué puedo hacer para que mis hábitos de felicidad SI tengan efecto a largo plazo?

El consejo para ser feliz es simple. Hay que evitar acostumbrarse a nuestro hábito de la felicidad.

Una forma en la que podemos contrarrestar el efecto te la automaticidad en los hábitos de la felicidad es hacer pequeñas variantes.

Cuando haces pequeñas variantes en tu hábito de la felicidad el efecto se conserva a largo plazo, porque te hace consciente de la actividad

En otras palabras, si logramos hacer algunas pequeñas variaciones del hábito de la felicidad en nuestra rutina, este tendrá el mismo efecto positivo en nosotros a largo plazo. Simplemente porque estamos evitando acostumbrarnos.

Un estudio comprobó el efecto de estas pequeñas variantes y demostró su gran efecto en mantener los niveles de felicidad a largo plazo. 

Por ejemplo: “El hábito de agradecer tres cosas diarias”

Este hábito aumenta la sensación de bienestar y percepción con la vida. Para que tenga efecto en mi rutina, solo tengo que encargarme de hacer algunas pequeñas variaciones.

  • Agradecer a diferentes horas del día
  • Agradecer más de tres cosas o menos
  • Agradecer en lugares distintos
  • Agradecer escribiendo en papel
  • Agradecer en voz alta

Estas pequeñas variaciones mantendrán a tu hábito en aprendizaje evitando que se vuelva inconsciente y automático.

Es un consejo simple, pero es un consejo poderoso para ser feliz.

 Variar tus hábitos te permite mantener el efecto a largo plazo en los hábitos de la felicidad.

"Aquí tienes un poderoso consejo para ser feliz y sentirte satisfecha con tu vida..."

A diferencia de otros hábitos saludables que SI requieren de la repetición constante y fija. Porque en este caso si estamos buscando que se vuelvan automáticos y que nos generen el mínimo esfuerzo posible a largo plazo.

No dejes que tu rutina acabe con tu bienestar. Haz pequeñas variaciones, siéntete más satisfecha con tu vida y disfruta de los beneficios de tener hábitos de la felicidad.

Y tú ¿Qué hábito de la felicidad tienes?

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